12 proyectos, 40 estudiantes, más de 30 conferencias a nivel mundial, corrección de múltiples tesis y un férreo compromiso con la ciencia nacional y mundial, son algunas de las principales consignas del día a día en la vida del Dr. Claudio Hetz y los investigadores de su laboratorio, ubicado en el Programa de Biología Celular y Molecular del ICBM.

Su destacada trayectoria y considerables aportes, lo han posicionado como uno de los principales referentes en ciencia del país. En ese contexto, el Banco Santander y El Mercurio lo distinguieron recientemente con el Premio a la Investigación Científica Universitaria –en su 4ta versión– por su investigación en el “desarrollo de estrategias terapéuticas para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas”.

04 Noviembre del 2014 /SANTIAGO El Científico del Instituto de Neurociencia Biomédica, Claudio Hetz en el laboratorio ubicado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile FOTO:MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO

El Dr. Hetz es Ingeniero en Biotecnología Molecular de la Universidad de Chile y Doctor en Ciencias Biomédicas (Universidad de Chile e Instituto de Investigación Farmacéutica Serono, Suiza), realizando posteriormente estudios de post-doctorado en la Universidad de Harvard.

Se unió a la Universidad de Chile durante el año 2007. Actualmente es Profesor Titular en el ICBM y Profesor Adjunto en la Universidad de Harvard. Es además Co-Director del Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI).

Su investigación en el ICBM se centra en entender las causas moleculares de las enfermedades que afectan al sistema nervioso y el desarrollo de estrategias terapéuticas para prevenir el daño neuronal. Ha recibido importantes reconocimientos, tales como: Premio Joven Científico TWAS-ROLAC como científico joven sobresaliente en América Latina, fue finalista en el Premio “Eppendorf and Science” en Neurobiología de la revista Science, y fue galardonado por la Sociedad de Biología Celular y premio Bios-Chile como el mejor científico joven de Chile 2008, además de un premio de la Federación Europea FEBS por su importante trayectoria científica. Durante el 2015, recibió el KIA Award por su contribución a la biomedicina global.

A continuación la entrevista que el ICBM realizó al Dr. Claudio Hetz.

Este premio se enmarca en un llamado a reconocer a investigadores que hayan generado impacto en el área de enfermedades cerebrales, ya sean neurodegenerativas o siquiátricas. Usted fue el merecedor de este premio durante este año en la categoría de investigador joven,  ¿cuál fue la importancia que le atribuye a este hito?

Para nosotros fue muy importante porque es un reconocimiento a la trayectoria de lo que hemos hecho en estos 10 años como grupo de investigación en el ICBM.

A grandes rasgos, ¿cuáles son las principales líneas de investigación de su laboratorio?

Somos un laboratorio que partió desde la ciencia fundamental y básica, y de a poco nos hemos ido acercando en el ámbito de la biotecnología. Nuestra área de estudio se enfoca es entender por qué  las neuronas se enferman en patologías neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), Parkinson, Alzheimer y la enfermedad de Huntington. Todo esto, desde una mirada mucho más molecular.

En ese sentido, nos hemos encontrado con conceptos bastante novedosos, ya que  desde una óptica transversal, todas estas enfermedades responden a cúmulos proteicos que alteran la sinapsis, sin embargo, los síntomas clínicos son muy diferentes.

¿Por qué sucede esto?

Hay que partir desde la base que la mayoría de los pacientes con Parkinson y Alzheimer no tienen mutaciones en estas proteínas, el factor principal de riesgo de estas enfermedades es el envejecimiento.

El campo del envejecimiento ha evolucionado, y hace un par de años se definieron sus pilares fundamentales. En ellos se describieron distintos procesos que contribuyen a su desarrollo, llegando a determinar que entendemos el envejecimiento no como un proceso pasivo sino regulado. Pensamos que uno de los factores clave del envejecimiento patológico es la perdida de la capacidad bufferind de las neuronas de reparar alteraciones en la homeostasis proteica. Esto es el gatillante de la agregación anormal de proteínas en estas enfermedades.

Este proceso, denominado Proteostasis, es la que estudiamos en nuestro laboratorio, identificando cómo ésta influye –ya sea en células o modelos pre-clínicos– en el progreso del envejecimiento.

¿En qué fase se encuentra ahora esta línea de investigación?

En estos momentos estamos en la etapa de intervenir y desarrollar estrategias terapéuticas, ya sea con moléculas pequeñas (drogas) o terapia génica, que es nuestro fuerte en Chile. De hecho, en la adjudicación de este premio, nosotros propusimos al Banco Santander seguir estudiando el impacto de la Proteostasis en las enfermedades neurodegenerativas, e ir –potencialmente– a la intervención, llevando más allá nuestras terapias, las cuales –de momento– tienen un amplio foco experimental con modelos animales complejos.

¿Cuál es la clave, suya y de su equipo, para desarrollar este tipo  de investigaciones de manera tan exitosa en Chile y el mundo?

Creo que lo fundamental es que hemos generado un ecosistema donde no existe un “jefe” que dirija a un grupo vertical, sino un grupo que se potencia mutuamente de acuerdo a lo que puedan aportar cada miembro.

En este espacio hay investigadores de postdoctorado, los cuales dirigen tesis, además de investigadores en etapas más avanzadas con sus propios proyectos FONDECYT, generándose un ambiente transversal que permite el nacimiento de redes de colaboración nacional e internacional.

¿La investigación científica debe ir de la mano con la conectividad entre los diferentes centros de investigación y sus equipos asociados?

Sin duda, ya que para generar ciencia de impacto debes tener múltiples miradas a una misma pregunta. El trabajo multidisciplinar y transdisciplinar es una característica muy fuerte en nuestro laboratorio.

¿Es eso lo que les ha permitido tener una producción científica tan efectiva?

A mi juicio, nuestra metodología de trabajo nos permite generar trabajos en las revistas más prestigiosas, logro que hemos alcanzado en forma sistemática ya casi por 10 años. Esto además ha generado un reconocimiento internacional de nuestros pares, los que miran que está pasando en Chile. De hecho, en la serie de reviews de Nature cada año –y desde 2012– presentamos nuestras visiones y delineamos el futuro del campo, posicionándonos como líderes de opinión. Tenemos reviews con más de 23 mil descargas. En promedio nos citan más de 1400 veces al año.

Por otro lado, tenemos un apoyo internacional muy fuerte, con una base de inversión que supera el 50% de nuestros recursos de investigación. Entre las fundaciones que han creído en nuestro trabajo están la Michael J. Fox, Alzheimer’s Association y la Muscular Dystrophy Association, entre otras.

Esto refleja que lo que se investiga importa, y el mundo está pendiente de lo que hacemos en Chile. Acá suceden cosas y los científicos chilenos están generando ciencia de impacto. Ya contamos con cuatro centros de excelencia en el ICBM, un logro inusual para la realidad Chilena. En ese sentido, el propio ICBM y el programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas es un polo de atracción de muy buenos estudiantes.

Fuente: 4ID/CONGRESS, Todos los derechos reservados. ®
Periodista: Patricio Grunert Alarcón. ®

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