Hablar de inmunización o vacunación ha sido un tópico controversial durante el último tiempo. Es así como sectores de la sociedad contraponen sus visiones en torno a este avance científico, cuyas positivas cifras hablan por sí solas.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha trabajado ampliamente difundiendo el hecho que las aplicaciones inmunitarias constituyen una de las intervenciones más eficaces de todos los tiempos. Ellas evitan -cada año- millones de muertes, ya que han permitido erradicar enfermedades letales para múltiples sectores de la población.

En la actualidad, la aplicación oportuna de diversas vacunas ayuda a proteger a la población infantil ante enfermedades como la difteria, tétanos, poliomielitis, sarampión, neumonía y diarrea por rotavirus, entre otras. Cabe destacar que muchas de estas enfermedades clasifican dentro de las principales causas de muerte en seres humanos menores de 5 años.

Para incentivar a la población a vacunarse, la OMS ha implementado una serie de campañas sociales cuyo principal objetivo es lograr que las personas se vacunen. Una de estas iniciativas es la Semana Mundial de la Inmunización, que se celebra durante la última semana de abril de cada año.

La campaña de este año recalcó la necesidad de la inmunización en los adolescentes y adultos durante los periodos que les correspondan.

drEn nuestro país existe el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), el cual es una  iniciativa científica que reúne a múltiples investigadores de la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Andrés Bello.

Los investigadores del IMII desarrollan investigación básica en inmunología con vista a obtener aplicaciones en inmunoterapia, como nuevas terapias inmunológicas, vacunas y soluciones farmacológicas.

La investigación fundamental de este Instituto está dirigida a comprender a cabalidad el funcionamiento del sistema inmune para desarrollar nuevas terapias que permitan hacer frente a patologías humanas como el cáncer, autoinmunidad, enfermedades infecciosas, cardiovasculares y endocrinas.

En el IMII trabaja como Investigador Asociado, el académico del ICBM, Dr. Leandro Carreño, quien es Bioquímico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Doctor en Ciencias Biológicas con mención en Genética Molecular y Microbiología.

El Dr. Carreño recientemente participó en dos importantes actividades de difusión científica orientadas a los niños. Una de ellas se enmarcó en el denominado Congreso del Futuro, instancia que alberga a diferentes expositores de las más variadas ramas del conocimiento. La otra fue la Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA), en la que el Dr. Carreño pudo abordar la importancia de las células natural killer T en el sistema inmune. En los dos eventos destacó la relevancia de la vacunación en la población.

¿Cómo nacen estas instancias de participación en ambos eventos?

Esto nació gracias a la iniciativa del Congreso del Futuro del Senado, quienes consideraron que la mejor forma de hacer cambios culturales en torno a las vacunas es entregándoles información a  los niños.

En ese sentido, el IMII fue invitado, dado mi cargo de investigador asociado y mi línea de investigación vinculada al desarrollo de modulación del sistema inmune – un tema muy ligado a las vacunas– me invitaron a participar en el evento.

¿Cuál es –a su juicio– el panorama social actual en torno a las vacunas?

Hoy en día existe una alta controversia con el tema de las vacunas, que se resume básicamente en que hay sectores de la sociedad que están a favor y otros que están en contra.

Quienes están a favor creen en el arduo y amplio trabajo científico que hay tras cada uno de estos productos, y quienes no lo están –en gran parte– basan sus preceptos en movimientos antivacunas cuyo nacimiento, en el año 1998, se vincula con la investigación de Andrew J. Wakefield (UK), cirujano que apoyó la relación entre las vacunas triple víricas con la aparición del autismo y ciertas enfermedades intestinales.

El estudio de Wakefield fue retractado, y denominado “fraude científico”. Sin embargo, ese año las personas se dejaron de vacunar y murieron niños por sarampión.

Este es un tema muy delicado en el que hay que aplicar el más riguroso criterio, no se puede levantar una bandera antivacunas sin un respaldo científico comprobadísimo.

¿Por qué es tan importante vacunarse?

La importancia de las vacunas es algo que trasciende a la ciencia, y se vincula con el sentido de responsabilidad social de cada ser humano.

A lo largo de la historia, la inmunidad colectiva es algo que ha contribuido a frenar pandemias que nos ponen en peligro a todos. Entonces, si una persona decide no vacunarse, puede afectar en gran medida a los demás, ya que ayudará a que la enfermedad se propague. Además, aquellas personas que no pueden ser vacunadas, ya que están inmunodeprimidas o son alérgicas a algún componente de la vacuna, se benefician de una alta tasa de vacunación, ya que el riesgo de contagio disminuye considerablemente gracias a la inmunidad colectiva.

¿Hay falta de educación al respecto?

Creo que las personas tienen miedo a situaciones que se vinculen con la prevención de algo, sin embargo cuando nos duele la cabeza, nos tomamos un ibuprofeno o un paracetamol asumiendo los riesgos de posibles efectos secundarios. En cambio, la vacuna no es para atacar algo inmediato sino algo que podría afectarme en el futuro. De ahí que los posibles efectos secundarios –los cuales están presentes en cualquier medicamento– generan reticencia, al no tener un miedo inminente de la enfermedad. Esto quedó de manifiesto, por ejemplo, cuando ocurrió el brote de H1N1, donde la sociedad se asustó mucho y casi todas las personas se vacunaron cuando la vacuna estuvo disponible.

Esta vacunación masiva, disminuyó radicalmente los casos en el año siguiente, lo que demuestra lo beneficioso de la vacunación masiva.

 

¿Cómo vivió su participación en el Congreso del Futuro y en la Feria Internacional del Libro de Santiago?

Ambas fueron grandes experiencias, no solo porque pude hablar de la importancia de las vacunas, sino porque la mayoría de mis auditores fueron niños, los cuales – y para impresión mía – estaban muy bien informados de los beneficios de vacunarse.

En el Congreso del Futuro tuve la oportunidad de apuntar más hacia las vacunas y en FILSA hablé sobre algo más puntual que se vincula con mi línea de investigación, la cual se enfoca hacia las células natural killer T y la modulación de la respuesta inmune para tratar enfermedades infecciosas, cáncer  y alergias.

Estas células – les expliqué a los niños – son verdaderos soldados estratégicos de nuestro sistema inmune. Tocarlas y modularlas afectan todo el aparato inmunológico, tano para aumentar su respuesta como para disminuirla.

Fuente: 4ID/CONGRESS, Todos los derechos reservados. ®
Periodista: Patricio Grunert Alarcón. ®

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