El estudio, financiado por Conicyt y el Estado brasileño, busca identificar el alcance terapéutico de las intervenciones que se han desarrollado para mitigar o retrasar el progreso de esta enfermedad en la vejez.

Hacia el año 2050 se estima que una cuarta parte de la población nacional tendrá sobre 60 años. Esta proyección, de acuerdo al doctor Claudio Hetz, profesor de la Facultad de Medicina e integrante del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), representa uno de los mayores desafíos para los sistemas de salud de Chile y el mundo y sitúa al envejecimiento como área de estudio prioritaria. En este contexto, académicos de la Universidad de Chile y de la Universidad de Río de Janeiro aunarán esfuerzos durante los próximos dos años para determinar la efectividad de tratamientos contra el Alzheimer en animales envejecidos que han desarrollado esta enfermedad.

La investigación, financiada por Conicyt y el Estado brasileño, tiene como objetivo analizar a la vejez como factor de riesgo en las estrategias terapéuticas contra el Alzheimer estudiadas por el Laboratorio de Estrés Celular y Biomedicina de la Facultad de Medicina de la Casa de Bello. La unidad, en este ámbito, ha investigado tratamientos orientados a revertir la falla neuronal que caracteriza a esta enfermedad, la que produce desequilibrios en la homeostasis proteica y acumulación de proteinas anormales.

Según explicó el doctor Hetz, “nuestra línea de estudio investiga cómo en este tipo de enfermedades las neuronas manejan la homeostasis proteica, por qué falla, por qué se empiezan a acumular proteínas anormales, pues estamos abocados en generar estrategias terapéuticas para revertir ese daño. Pero, en general, todos estos estudios se hacen en modelos transgénicos de Alzheimer o Parkinson, incorporando un gen mutado a animales que son relativamente jóvenes, por lo que los resultados no son extrapolables en pleno a lo que sería la población humana, porque estas patologías aparecen en las personas que ya son adultos mayores”.

El equipo de investigadores de la Universidad de Chile, compuesto por Claudio Hetz, la doctora Claudia Durán y los postdoctados Gabriela Martínez y Felipe Cabral, analizará la funcionalidad neuronal en varios niveles, “desde aspectos moleculares hasta cognitivos, en lo que será un excelente punto de partida, porque si todo va bien podemos proyectar estudios en modelos que se acerquen más al humano”, indicó el académico de la Facultad de Medicina.

Cooperación brasileña

Esta iniciativa emerge de la relación con el doctor Sergio Ferreira, experto en Alzheimer y académico del Instituto de Bioquímica Médica de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, quien ha destacado a nivel mundial por el estudio de los “péptidos beta amiloides”, moléculas que al acumularse a nivel cerebral generan daño en las neuronas y desencadenan el Alzheimer. En este ámbito, el investigador brasileño ha realizado importantes avances en el análisis del daño que producen en animales los oligómeros de péptidos beta amiloides, pequeñas moléculas tóxicas precursoras de los péptidos beta amiloides que atacan las sinápsis, generando disfunción cognitiva y deterioro de los pacientes mucho antes de la muerte de las neuronas.

El proyecto evaluará la efectividad de los tratamientos estudiados por el Laboratorio de Estrés Celular y Biomedicina “con el apoyo de las tecnologías que ha desarrollado el doctor Ferreira, usando estos oligómeros del péptido beta amiloide para inducir disfunción sináptica en un grupo de animales de edad media y en otro de animales envejecidos, de manera de comprobar si el efecto de nuestras estrategias terapéuticas para manipular la homeostasis proteica son igual de efectivas en el modelo joven que en el mayor. Así, por primera vez realizaremos estudios comparativos que determinarán si lo que hemos hecho tiene o no la misma efectividad en ambos grupos, incorporando el factor de riesgo que representa el envejecimiento en estas enfermedades, lo cual se enmarca muy bien con los objetivos del Centro Fondap de Gerociencia y Salud Mental (GERO)”.

De acuerdo al doctor Hetz, este vínculo con la institución brasileña surgió a partir de la organización de los encuentros Neurosur, “iniciativa que generamos hace cuatro años, orientada a potenciar y encontrar aliados entre nuestros países vecinos latinoamericanos, porque nos dimos cuenta de que cada vez que buscábamos un par experto mirábamos a Estados Unidos, Europa o Asia sin tener claridad del potencial regional”. Para el académico, esta red de trabajo conjunto permitirá, por una parte, adquirir el modelo de oligómeros, que acá no se utiliza, pero sobre todo el intercambio de estudiantes de forma bilateral.

Fuente: www.uchile.cl