Motivados en comprender mejor los efectos de la hipoxia en altura, un grupo de destacados científicos realizaron un exitoso congreso en nuestro país.

Desde el domingo 4 y hasta el jueves 8 de marzo, se realizó en la localidad de San Pedro de Atacama, la primera versión de un congreso que reunió a 60 investigadores básicos y clínicos de todo el mundo enfocados en los efectos cardiovasculares, pulmonares y cerebrales que tiene la exposición a hipoxia de tierras altas.

El evento fue organizado por 3 investigadores de diferentes casas de estudio a nivel mundial; el Dr. Max Gassman de la Universidad de Zürich, Dr. Norbert  Weismann de la Universidad de Giessen y el Dr. Emilio Herrera, Subdirector de Postgrado del Instituto de Ciencia Biomédicas de la Facultad de Medicina, Universidad de Chile. En esta colaboración, que nació el año 2014 luego de que el Dr. Herrera participara como invitado a un taller sobre la adaptación a la altura de animales y seres humanos, los tres profesionales se propusieron realizar un congreso en algún lugar cercano a la Cordillera de los Andes. Así fue como 4 años después, lo que comenzó como un anhelo, se volvió realidad.

“San Pedro de Atacama está ubicado muy cercano al límite en donde se
define el concepto de tierras altas, lo cual se determina por las respuestas fisiológicas que empiezan a aparecer en sus habitantes (>2500 m). Además de esto, San Pedro es claramente uno de los lugares más atractivos de nuestro país, tanto por su entorno de montañas, como por su desierto y maravillas naturales. Por otro lado, este lugar nos permitió acercarnos a poblaciones que se exponen de manera permanente (habitantes de altura) o intermitente (trabajadores en altura como mineros y astrónomos) a las condiciones de altura geográfica. De hecho, tuvimos la oportunidad de conocer en profundidad las características labores (y los ajustes necesarios) del observatorio ALMA, en sus 2 estaciones, a 2900 y a 5050 m. de altitud. Esta reunión se inserta en una secuencia de eventos que se realizan en tierras altas, por lo sin duda, fue un lugar inspirador”, señala el Dr. Herrera.

Además de las sesiones científicas, se realizaron visitas a las antenas e instalaciones del afamado observatorio astronómico ALMA a 5050 m. de altura, allí se pudieron observar las condiciones únicas de trabajo que presenta el lugar.

Por otro lado, el ICBM becó a 3 estudiantes de postgrado; Alejandro González-Candia, Doctorado en Farmacología,  Miguel Aguilar y Felipe Beñaldo, ambos cursando el Magister en Fisiopatología;  quienes tuvieron la oportunidad de presentar sus trabajos en modalidad de posters. Uno de ellos, Felipe Beñaldo, fue seleccionado dentro de los 3 mejores trabajos del congreso, lo cual le dio la posibilidad de presentarlo de manera oral. Las becas otorgadas por el ICBM reafirman el compromiso de esta unidad académica por fomentar la aparición de nuevos talentos.

En otra arista, los académicos, Dres. Aníbal Llanos, Mauricio Henríquez y Emilio Herrera, presentaron sus trabajos en sesiones orales, lo que engloba una reunión completa, que buscó dar preponderancia al estudio científico que hay tras la hipoxia en altura. En ese sentido, el Dr. Herrera asegura que este tipo de encuentros toman un sentido particularmente relevante en Chile, uno de los pocos países en los cuales existen turnos de trabajo en altura.

“Poco se sabe acerca de las consecuencias de estos turnos en el largo plazo y es uno de los
objetivos de este tipo de reuniones. Aquí no solo se discuten conocimientos y nuevos hallazgos de nuestros estudios, sino que además, se crean nuevos lazos de colaboración que favorecen el desarrollo de la ciencia en esta área”, indica el académico.

Frente a esto, se visualizan ambiciosos desafíos que se desprenden de estos estudios y colaboraciones, sobretodo en un escenario donde no existen terapias efectivas para poder mantenerse en la altura de manera crónica sin consecuencias nocivas para la salud. Dentro de ese contexto, el académico acota que “el descubrimiento de la fisiopatología y los mecanismos celulares que determinan la respuesta a hipoxia de altura nos puede dar las luces para descubrir la mejor manera de hacer frente a habitar en tierras altas. Además, las colaboraciones internacionales favorecen este avance y potencian al ICBM, siempre a la vanguardia en investigación de temas relevantes para la salud del país”, finaliza el Dr. Emilio Herrera.

Fuente: 4ID/CONGRESS, Todos los derechos reservados. ®
Periodista: Patricio Grunert Alarcón. ®

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