La asfixia perinatal es la tercera causa de muerte en recién nacidos. Esta complicación surge cuando el bebé interrumpe o retarda su respiración pulmonar al nacer y puede ocurrir por diversos factores. Entre sus causas se encuentran trastornos no anticipados de la madre, problemas asociados al proceso de parto, así como también al equipamiento y las condiciones sanitarias.

En el caso de no ser fatal, la asfixia al nacer puede dejar graves consecuencias a corto y larzo plazo. Algunos de estos efectos son: parálisis cerebral, dificultades de aprendizaje, déficit atencional y motor, y una predisposición en la adolescencia a padecer quiebres afectivos y conductuales.

Precisamente la prevención del daño cerebral en casos de asfixia es el tema central de la investigación que está desarrollando Paola Morales, doctora y académica del Instituto de Ciencias Biomédicas y del Departamento de Neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

La investigación busca describir y demostrar los efectos de secretomas derivados de células madre mesenquimales en la prevención del daño cerebral producido por la interrupción o retardo de la respiración pulmonar al momento de nacer. Ya que, en la actualidad, no existe un tratamiento efectivo además de las maniobras de reanimación.

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